Uno de los debates habituales al elegir monitor gaming es si priorizar resolución o velocidad de refresco. La función Dual Mode, que ya incorporan varios modelos de 27 y 32 pulgadas, resuelve ese dilema permitiendo cambiar entre dos configuraciones desde el propio menú del monitor: 4K a 160Hz para juegos narrativos o de mundo abierto donde el detalle visual importa más, o Full HD a 320Hz para shooters competitivos donde cada milisegundo de respuesta cuenta.
Técnicamente, el panel reduce su resolución nativa efectiva (agrupando píxeles) para poder generar el doble o más de fotogramas por segundo sin necesitar una tarjeta gráfica capaz de renderizar 4K real a esas tasas de refresco — algo que hoy sigue siendo un desafío incluso para las GPU más potentes del mercado.
Esta función, antes reservada a monitores de gama ultra premium, ya está disponible en modelos de precio medio-alto, lo que sugiere que veremos Dual Mode extendiéndose a más segmentos de precio en los próximos lanzamientos.
