El segmento más alto del mercado de monitores gaming vive un momento dulce con la llegada de paneles OLED de 32 pulgadas en resolución 4K y 240Hz de refresco, una combinación que hace apenas dos años hubiera sido difícil de imaginar en el mercado de consumo.
El ASUS ROG Strix XG32UCWMG apuesta por un panel WOLED con tratamiento "TrueBlack Glossy" sin reflejos y una función Dual Mode que permite conmutar a Full HD 480Hz cuando la velocidad importa más que la resolución — ideal para shooters competitivos. Su sistema OLED Care Pro con sensor de proximidad apaga la pantalla automáticamente cuando detecta ausencia del usuario, una medida más contra el quemado de píxeles.
Por su parte, el MSI MAG 321UPX QD-OLED usa tecnología Quantum Dot combinada con OLED, alcanzando hasta 1000 nits de brillo pico — sensiblemente más que la media de paneles OLED — y ofrece de serie un soporte con ajuste de altura, algo que muchos monitores OLED premium omiten.
La conclusión: ya no hace falta elegir entre resolución y velocidad en la gama OLED, aunque el precio de entrada a esta tecnología sigue estando muy por encima de los paneles IPS o VA tradicionales.
